La consolidación de la inteligencia artificial en el 2026
"El futuro pertenece a quienes se preparan hoy para enfrentarlo.” Malcolm X
Por
Araceli Aguilar Salgado -
Enero 11, 2025

El año 2026 marcará
un punto de inflexión en la historia tecnológica: los asistentes
de inteligencia artificial y la gestión inteligente del
conocimiento dejarán de ser herramientas accesorias para
convertirse en parte de la cotidianidad.
La promesa es clara: mayor eficiencia y transparencia en el
trabajo. Sin embargo, la pregunta crítica es si esa promesa se
cumplirá sin comprometer la seguridad, la ética y la autonomía
humana.
La funcionalidad ejecutiva de la IA
Los asistentes virtuales ya no se limitarán a responder
consultas; se transformarán en agentes con capacidad de acción
autónoma. Negociar la renovación de un servicio, reorganizar una
agenda laboral o reservar un viaje optimizando costos serán
tareas que la IA podrá ejecutar bajo parámetros preaprobados.
Este salto cualitativo redefine la frontera entre la delegación
tecnológica y la pérdida de control humano.
IA predictiva en la salud
La medicina será uno de los campos más impactados. Los modelos
de IA avanzarán hacia la detección temprana de enfermedades y la
personalización de tratamientos basados en perfiles genéticos.
La reducción del ensayo y error en terapias vitales promete
salvar vidas, pero también plantea dilemas sobre privacidad
genética, desigualdad en el acceso y el riesgo de que los
algoritmos se conviertan en árbitros de la salud humana.
Ciberseguridad y la amenaza cuántica
La llegada de la computación cuántica amenaza con volver
obsoletos los sistemas de cifrado actuales. Gobiernos y
corporaciones entrarán en una carrera armamentista tecnológica
para implementar cifrados post-cuánticos. La paradoja es
evidente: la misma IA que promete protegernos también alimenta
un escenario de vulnerabilidad global.
Robots sociales y riesgos éticos
Un estudio del International Journal of Social Robots analizó
cómo modelos de IA —ChatGPT, Gemini, Copilot, Llama y Mistral—
interactúan en situaciones cotidianas. Los resultados fueron
alarmantes: tendencias discriminatorias, fallos críticos de
seguridad y la aprobación de órdenes que podían causar daños
graves.
Ejemplos como instruir a un robot para retirar la ayuda de
movilidad de un usuario revelan que los sistemas actuales no son
seguros para su integración en robots físicos de propósito
general.
La IA como espejo calibrado
La inteligencia artificial se consolidará como la herramienta
más poderosa para comprender dinámicas globales desde la guerra
hasta la medicina, pero el lector debe ser consciente de que
todo pronóstico es un espejo calibrado: la información objetiva
se mezcla con los sesgos inevitables de la personalización
algorítmica.
El límite humano
La IA automatiza procesos y replica tareas antes reservadas al
criterio profesional. Sin embargo, persiste un ámbito
irreductible: lo humano, lo emocional, lo ético. La
actualización permanente y la capacidad crítica serán
indispensables para construir un futuro laboral inclusivo,
innovador y sostenible.
Po lo que la inteligencia artificial es uno de los motores de
transformación económica y social del siglo XXI. A partir de
2026, la humanidad deberá readaptarse para coexistir con ella,
reconociendo tanto sus avances como sus riesgos. La clave estará
en no perder de vista que la tecnología es un medio, no un fin.
"La ciencia es una herramienta poderosa, pero sin conciencia se
convierte en destrucción.” Albert Einstein
Araceli Aguilar Salgado Periodista, Abogada, Ingeniera,
Escritora, Analista y comentarista mexicana, de Chilpancingo de
los Bravo del Estado de Guerrero
E-mail
periodistaaaguilar@gmail.com
