Sobre honestidad y
transparencia: Juan Pablo Duarte “Símbolo”
«Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y
juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la
salud de la patria». Juan Pablo Duarte.
Por
Julio César Concepción
Rodríguez -
Enero 11, 2025

San Pedro de Macorís.- A propósito del mes de Juan Pablo Duarte, “enero“, es propicia la ocasión para hacer mención de algunas referencias fundamentales, y no solo verlo como el prócer de la independencia dominicana, libertador y/o padre de la patria, sino reiterar que su legado va mucho más allá. Concebirlo como un referente de honestidad y transparencia. A la sazón de los últimos escándalos de extrema corrupción acontecida sobre los manejos de recursos en instituciones oficiales. Es preciso hacer reverberar sus acciones como desprecio ante estas acciones indecorosas.
El pensamiento del patricio, sobre el manejo de recursos públicos, mismo veía la honestidad y la transparencia no como virtudes opcionales, sino como requisitos esenciales para la construcción de una nación libre y justa, siendo su propia vida el mayor testimonio de estos principios.
El pensamiento de Juan Pablo Duarte sobre la honestidad y la transparencia se fundamenta en que son pilares de la política, la vida pública y el honor, definiendo la política como la ciencia más pura y digna, no como un medio de lucro personal, y exigiendo a los servidores públicos una integridad inquebrantable, la rendición de cuentas y el desprendimiento personal, ejercer la función que sea con decoro.
La política como ciencia noble. Para el patricio, la política era una vocación superior, una ciencia pura que debía ocupar a mentes nobles, no un negocio personal o fuente de riqueza. Que debe estar caracterizada por la integridad y desprendimiento, lo que invita a vivir con austeridad, labor por la libertad, y transparencia radical. El Servicio Público debe realizarse con ética incluso los actos públicos y privados deben regirse por valores éticos, morales y patrióticos, siendo un ejemplo de cómo servir a la patria desde cualquier posición con pulcritud. Los líderes y ciudadanos deben actuar con honestidad y desinterés, poniendo el bien de la patria y por ende de la sociedad por encima del beneficio personal. Gestionar con honor.
Duarte como símbolo de honestidad y transparencia en la República Dominicana debido a su desprendimiento personal, su integridad en la gestión de fondos, debe constituir un modelo ético para líderes políticos y ciudadanos, como un ejemplo de entrega total por el bien común y la libertad, según resaltan historiadores y funcionarios. Debe ser el estandarte y/o símbolo de referencia para el comportamiento de los funcionarios públicos, que estructuran el ecosistema administrativo. Y no continuar colocando la ambición y el enriquecimiento ilícito por encima de los intereses y el bienestar de la nación arrastrando a la sociedad al lastre del crecimiento y en consecuencia a la mejora de la calidad de vida.
Es un símbolo de honestidad y transparencia el instrumento de la rendición de cuentas del dinero usado en los gastos para la acción de la independencia. Con integridad es considerado un paradigma de conducta ética y cumplimiento del deber cívico y patriótico, contrastando con la falta de valores y pudor de una gran mayoría de los actores de la política actual. Debe ser un modelo para líderes. Su ejemplo es una guía para que los servidores públicos actúen con ética, integridad y vocación de servicio, dando muestra de desinterés de ambiciones mal sanas. Actuar con firmeza moral y principios inquebrantables por el bien común.
Sus acciones no solo se identifican por la lucha por la independencia, sino que la cimentó en una base de valores éticos, convirtiéndose en el referente máximo de honestidad y transparencia en la vida pública dominicana. También reconocido como el primer contador dominicano porque, además de su rol como Padre de la Patria, llevó la contabilidad del negocio familiar y demostró una pulcritud financiera ejemplar, manejando los recursos del movimiento independentista con transparencia, incluso devolviendo fondos sobrantes al tesoro tras misiones militares, un acto de integridad financiera notable en su época. Realizó una gestión financiera transparente, manejando los fondos para la independencia con gran responsabilidad, rindiendo cuentas detalladas y devolviendo el dinero sobrante, no gastado.
Constituye todo un
legado de integridad. Su manejo de las finanzas públicas y
privadas sentó precedentes de honestidad, transparencia y
responsabilidad, valores esenciales que trascendieron su rol
militar y político. Que debiera ser un modelo obligado de los
actores y aspirantes a incursionar en el escenario de la
política dominicana. Duarte no solo fue un líder político y
militar, sino también un ejemplo de honestidad y de gestión
financiera, una de las figuras más relevantes de nuestra
historia desde la perspectiva del manejo de las finanzas.
También llama a reflexionar sobre su ejemplo de integridad en el
manejo de los recursos públicos. Hoy día siguen siendo valores
esenciales para construir una sociedad más justa, sostenible e
inclusiva.
Recordemos que la ley de la transparencia 200-04 (Ley de Libre
Acceso a la Información Pública), abre a los ciudadanos la
oportunidad de que puedan saber y conocer qué hace el gobierno.
Mismo La Ley 311-14 de Declaración Jurada de Patrimonio, busca
corrupción, obligando a los funcionarios a realizar la
presentación de sus bienes y pasivos, una vez inicien y terminen
sus funciones en el Estado.
En un momento donde el país sufre por uno de los casos de
corrupción más impactantes en su historia republicana,
específicamente en el sector salud, un acto calificado por sus
repercusiones en la vida de los ciudadano de a pie como de lesa
humanidad, es el mismo momento donde la PGR decide poner sobre
la mesa una conferencia que va dirigida a miembros de la misma
institución con el objetivo de impulsar y ofrecer herramientas
que les ayuden a responder de manera correcta los casos de
corrupción que se puedan presentar. Es preciso con carácter de
urgencia una interacción verdaderamente efectiva entre el PGR,
Contraloría Gral. Que la ampara el Artículo 247 de la
Constitución de la Rep., así como el 248 a la Cámara de Cuentas,
con cobertura preventiva y forense.
Definitivamente colijo que la falta de una voluntad política
firme y comprometida del gobierno y los líderes y para
implementar políticas, que permitan alcanzar objetivos públicos,
combatir la corrupción, mejorar la salud o asegurar la paz, y
tomar acciones concretas, más allá de discursos vacíos,
coordinación para superar obstáculos, materializar promesas.
Destacar que es fundamental la participación ciudadana para su
legitimidad y efectividad.
El autor es: MBA, CPA, O&M.
