Monseñor Francisco Ozoria agradece el respaldo recibido durante 19 años y cinco meses al frente de la Diócesis de San Pedro de Macorís

 

Durante una Eucaristía de acción de gracias celebrada en la Catedral San Pedro Apóstol, destacó el crecimiento de la diócesis, la construcción del seminario, el aumento de las parroquias y la formación de diáconos permanentes.

 

Por redacción - Octubre 05, 2026

 

San Pedro de Macorís, R.D.- Monseñor Francisco Ozoria Acosta expresó su agradecimiento a Dios y a la comunidad católica por el respaldo recibido durante los 19 años y cinco meses que estuvo al frente de la Diócesis de San Pedro de Macorís, al presidir una Eucaristía de acción de gracias en la Catedral San Pedro Apóstol.

Durante su homilía, el prelado recordó los temores y desafíos que experimentó cuando la Iglesia le encomendó la responsabilidad de dirigir la diócesis, una misión que, según explicó, consideraba superior a sus propias capacidades.

Ozoria Acosta señaló que, cuando le comunicaron su nombramiento como obispo, su respuesta fue que, si la Iglesia consideraba que podía asumir esa responsabilidad, aceptaba el encargo. Afirmó que lo hizo confiando en el Señor y en el pueblo de Dios, consciente de que no realizaría el trabajo solo.

El religioso recordó que enfrentó importantes desafíos, entre ellos la escasez de sacerdotes y las necesidades pastorales de la diócesis. Sin embargo, sostuvo que mantuvo su disposición de trabajar con las herramientas disponibles y con el apoyo de los agentes de pastoral y de la comunidad católica.

Agradeció el respaldo de la comunidad católica

En su reflexión, monseñor Francisco Ozoria manifestó que su acción de gracias no estaba dirigida únicamente a Dios por la misión encomendada, sino también a las personas que lo acompañaron y respaldaron durante su gestión.

Afirmó que nunca se sintió solo en el trabajo diocesano, porque encontró una comunidad dispuesta a colaborar con el crecimiento de la Iglesia y con el fortalecimiento de la labor evangelizadora.

“Yo no iba a trabajar solo”, fue una de las ideas centrales de su reflexión, en la que reconoció que los resultados alcanzados fueron producto del esfuerzo conjunto y del compromiso de quienes asumieron la misión pastoral.

El obispo expresó su satisfacción por el trabajo realizado durante esos años y aclaró que los avances no debían atribuirse exclusivamente a su persona, sino al esfuerzo colectivo de sacerdotes, diáconos, agentes de pastoral y fieles.

Destacó la construcción del seminario y el crecimiento de las parroquias

Entre los principales logros de su gestión, Ozoria Acosta destacó la construcción del seminario, una de las prioridades que impulsó para contribuir al crecimiento de la Iglesia particular de San Pedro de Macorís.

Manifestó su confianza en la formación sacerdotal y consideró que la construcción de esa infraestructura representó una señal del desarrollo alcanzado por la diócesis.

También resaltó el incremento del número de parroquias, que pasó de 13 a 30 durante el período de su ministerio al frente de la jurisdicción eclesiástica.

Explicó que la creación de nuevas parroquias permitió dinamizar la diócesis y ampliar la acción evangelizadora. En ese sentido, defendió la organización pastoral en comunidades más pequeñas como una vía para multiplicar la participación de los fieles y el compromiso con la misión de la Iglesia.

El prelado sostuvo que, aunque la división territorial y pastoral también multiplica las necesidades, permite que más personas se involucren en el trabajo evangelizador.

Resaltó el aumento de los diáconos permanentes

Otro de los aspectos que destacó fue el crecimiento del diaconado permanente. Según recordó, al inicio de su gestión la diócesis contaba con un solo diácono permanente, mientras que al término de su ministerio la cifra había aumentado a 31.

Ozoria Acosta explicó que, durante los primeros años, varios grupos de candidatos recibieron formación en la escuela de diáconos permanentes de San Francisco de Macorís, institución que conocía por su experiencia previa como director.

Indicó que esa etapa formativa resultó enriquecedora para los candidatos y contribuyó al fortalecimiento del servicio diaconal en la diócesis.

Asimismo, destacó que posteriormente se estableció una escuela de diáconos permanentes en la propia jurisdicción de San Pedro de Macorís, de la cual ya habían egresado nuevos diáconos.

Al valorar esa experiencia, reconoció el esfuerzo realizado para formar a los servidores de la Iglesia y la importancia de su participación en las labores pastorales.

Llamó a continuar apoyando al obispo Santiago Rodríguez

Al concluir su homilía, monseñor Francisco Ozoria Acosta reiteró que el crecimiento de la diócesis y los avances en la evangelización fueron posibles gracias a la disponibilidad, el espíritu misionero y el compromiso de la comunidad católica.

Agradeció a los presentes por el apoyo recibido durante su ministerio, así como por la colaboración brindada a las iniciativas pastorales que impulsó.

También exhortó a los fieles a continuar trabajando con el mismo compromiso, apoyando al obispo monseñor Santiago Rodríguez y colaborando con los sacerdotes en las tareas de evangelización y en el crecimiento de la Iglesia particular.

La celebración eucarística se convirtió así en una ocasión para expresar gratitud por el camino recorrido, reconocer el trabajo colectivo de la comunidad diocesana y reafirmar el compromiso con la continuidad de la misión pastoral en San Pedro de Macorís.



 

 

 





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