Obispo de S.P.M. dice Ley 1-24
vulnera los derechos de los dominicanos
"Nos Tratan Como Corderitos"
Por: José Ramírez | 27 de enero 2024

SAN PEDRO DE MACORÍS, R.D.
(VIPRENSA).-
El Obispo de la Diócesis de San
Pedro de Macorís y Hato Mayor, monseñor Santiago Rodríguez, expresó,
este viernes, su desacuerdo con la implementación de la Ley 1-24,
que crea la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI).
Dijo que ante esta controversial ley no se han dado los pasos
correspondientes para que sea conocida y se haya preparado un
protocolo para la aplicación de la misma
El obispo expresó su preocupación por la manera en que se ha
manejado la implementación de la legislación, sugiriendo que la
falta de consulta y participación ciudadana ha generado un rechazo
total entre la población.
El religioso señaló que la ley 1-24, destinada a regular ciertos
aspectos de la vida pública, ha sido presentada como si la población
fuera conformada por "corderitos".
"Nos han querido introducir la Ley como si estuviésemos ante una
población de corderitos, para no decir borregos, como si aquí no hay
nadie que piense y entienda que se le está vulnerando sus derechos
como persona", declaró Monseñor Santiago Rodríguez.
Señaló que introducir una ley así, a quemarropa, realmente deja
mucho que decir de quienes la introducen, en este caso los
legisladores, y de las autoridades que realmente no entienden que
este es en un país de democracia.
“Creo que ha sido una ley evacuada al vapor que no ha sido pensada
ni analizada.” afirmó el obispo.
Resaltó que las cosas deben primero de darse a conocer, consensuarse
y al mismo tiempo ver los pros y contra que tiene, para que de esta
manera no suceda lo que está ocurriendo en este momento.
El prelado católico declaró que es necesario que los legisladores
eduquen y orienten a la población en ese sentido, pero comenzando
por ellos mismos.
Con relación al dialogo que propone el presidente Luis Abinader con
todos los sectores que han denunciado que la ley vulnera varios
derechos, Santiago Rodríguez dijo que era lo primero que tenía que
hacer, ya que no es debido dar un medicamento antes de tener unos
resultados.
Agregó que lo que primero se debió hacer es lo que ahora se está
proponiendo, un dialogo para que realmente se de entender el rechazo
y la postura que tienen los mismos ciudadanos.
Indicó que lo que está en juego es la privacidad de una persona y
que si esa misma ley se aplica al ámbito moral, realmente destruirá
todo lo que constituye el secreto profesional y por ende, también,
el propio que debe de guardar un sacerdote o un pastor que escucha a
una persona.
Manifestó que la ley está al servicio del hombre y que todo lo que
afecta directamente a la persona como tal, deja de tener valor.
Dijo que si se han equivocado, bueno, que esto vuelva atrás y se
repiense de nuevo antes de seguir o querer forzar situación que
podría tener graves consecuencias, en el sentido de querer imponer
una ley que ha sido rechazada, porque la ley no se impone.
Subrayó que la legislación debe ser una propuesta que facilite la
asimilación del ciudadano, permitiendo que surtan los verdaderos
efectos que se procura con la misma.
